La industria fotovoltaica, ‘otra’ trinchera permanente entre Estados Unidos y China

La industria fotovoltaica, ‘otra’ trinchera permanente entre Estados Unidos y China

Empresas chinas rechazan promover trabajos forzados en la manufactura de equipos fotovoltaicos, situación que afirman empresas estadounidenses existe en la región de Xinjiang

Imagen: Flickr / Voice0Reason

La industria solar de China ha descalificado la adopción de la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso ‘Uigur’, calificándola de calumnia diseñada para promover a las empresas estadounidenses dentro de la competida industria fotovoltaica internacional.

La Asociación de la Industria Fotovoltaica de China (CPIA) argumenta que no hay evidencia de trabajo forzoso en la región, que alberga aproximadamente el 50 por ciento de la producción mundial de polisilicio, material estratégico en la producción de paneles solares.

Justo hace un año, las principales asociaciones entorno a la energía fotovoltaica de Europa y Estados Unidos, denunciaron abusos que afectan Derechos Humanos de los trabajadores de la provincia de Xinjiang. En particular, las acusaciones de que algunos productos y materiales que ahí se producen se obtienen con mano de obra esclava.

La región ha sido objeto de escrutinio por sus presuntas violaciones de Derechos Humanos y el trabajo forzoso de los uigures y otras minorías étnicas.

Días previos a la celebración de la reciente jornada navideña, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó por unanimidad la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur. Si se promulga, la ley prohibiría todas las importaciones de la región de Xinjiang, a menos que se pueda probar que los productos no están relacionados con el trabajo forzoso.

La CPIA informó en un comunicado que se opone firmemente a la nueva legislación estadounidense con impacto extraterritorial, que ignora la verdad, viola el derecho internacional y daña el interés general de China. Argumentó que las empresas de energía solar en la región de Xinjiang siguen estrictamente los estándares internacionales, mientras que el empleo en la región es voluntario y está compensado de manera justa.

De acuerdo con diversos reportes de prensa, debido a las dificultades para atraer pruebas de prácticas laborales justas y certificados de origen que comprueben que la manufactura de equipos fotovoltaicos se realizan respetando estándares internacionales dentro del terreno laboral, empresas solares europeas y estadounidenses pueden optar por obtener materiales, y polisilicio en particular, de regiones que no pertenecen a Xinjiang en previsión de prohibiciones de importación.

Como se discutió en la  Iniciativa UP de nuestra propuesta editorial, sobre los derechos de los trabajadores de la industria fotovoltaica, los fabricantes deberán responder a las sanciones inminentes y los requisitos rigurosos de seguimiento de la cadena de suministro incrementando los niveles de transparencia, cuando sea factible.

El impacto potencial de las sanciones sobre el polisilicio de Xinjiang ya se conoce.

Según reportes de la agencia de información especializada, BloombergNEF, tales medidas podrían aumentar la rentabilidad de empresas como el productor de película delgada First Solar, que no usa polisilicio, y de los productores de polisilicio con capacidad fuera de Xinjiang, pero es poco probable que las medidas tengan un impacto mucho más amplio en el crecimiento de la industria solar a nivel global.

Jenny Chase, jefa de análisis de la industria solar de BloombergNEF, en testimonio para Pv Magazine Group: “Los fabricantes de equipos para la generación de energía solar han demostrado una y otra vez que son flexibles y están dispuestos a adaptar las cadenas de suministro a la legislación comercial, por un pequeño precio.”